Apuesto que muchos fanáticos de J. R. R. Tolkien se preguntan qué ocurrió entre The Hobbity The Lord of the Rings. Pues Monolith Productions y Warner Bros. Interactive Entertainment responden esta interrogante con uno de los mejores videojuegos ambientados en las historias del escritor inglés.
En el último trimestre del año, pocos hablaban de este videojuego, conocido por estos lares como La Tierra-Media: Sombras de Mordor, tal vez opacado por otros estrenos. Sin embargo, por propios méritos el juego se impone entre lo mejor del año. Sin duda, el ‘tapadito’ del 2014.
Lo bueno
Middle-earth: Shadow of Mordor es una historia de venganza. Encarnamos a Talion, un montaraz -sí, como Aragorn- que fue asesinado junto a su esposa e hijo a manos de La Mano Negra, el oficial de mayor rango del ejército de Sauron.
Middle-earth: Shadow of Mordor es una historia de venganza. Encarnamos a Talion, un montaraz -sí, como Aragorn- que fue asesinado junto a su esposa e hijo a manos de La Mano Negra, el oficial de mayor rango del ejército de Sauron.
Sin embargo, el espectro de Celebrimbor, el herrero mítico que forjó los Anillos de Poder, posee el cuerpo de nuestro héroe, otorgándole la fuerza y habilidades para cumplir su cometido. Pero como se imaginarán, este elfo tiene también sus motivaciones personales.
Es curioso notar que la historia de Shadow of Mordor no haya salido de la mente de Tolkien, pero Christian Cantamessa (autor del argumento de Red Dead Redemption) ha sabido engranar un excelente guión lleno de guiños a las sagas originales.
Hablando de jugabilidad, desde los primeros minutos notas referencias a otros títulos, comoAssassin’s Creed, Batman: Arkham Asylum o el propio Red Dead Redemption, pero a medida que avanzas se evidencia que este juego tiene su propia identidad.
Por ejemplo, el sistema de combate está claramente inspirado en los Batman de Rocksteady, con un botón de ataque y uno para contraatacar, pero los poderes que nos otorga Celebrimbor le dan a este juego un plus más que interesante.
Así, tenemos la posibilidad de teletransportarnos hasta donde está el enemigo y ultimarlo de manera brutal, lanzar ataques que cieguen temporalmente a nuestros rivales, poseerlos y así tenerlos de aliados, entre tantas cosas que prefiero no contar para no desvelarles detalles que irán conociendo a medida que avanza la historia.
De Assassin’s Creed, tenemos todos los movimientos al estilo parkour, los ataques desde cornisas, asesinatos sigilosos, etc. Sin embargo, nuevamente los poderes espectrales son el elemento diferenciador, ya que podremos hacer supersaltos, correr a velocidad sobrehumana, etc.
Y finalmente, de Red Dead Redemption, tenemos las misiones de caza de animales y recolección flora. Lo curioso es que también podremos desplazarnos por todo el mapeado a lomo de caragors, tal como lo hacía John Marston sobre caballos.
Pero si hay algo que diferencia a este juego sobre los demás es el sistema Némesis, mediante el cual se generan enemigos aleatoriamente. Así, podremos ir eligiendo orcos enemigos (divididos en capitanes y caudillos), buscar su ubicación y derrotarlos.
Al matar a un orco, otro tomará su lugar. Pero también funciona al revés. Si nos mata un orco, este subirá de rango y nos recordará cuando volvamos a verlo. Pero puede pasar que un orco cualquiera nos mate en el campo de batalla. Este inmediatamente ascenderá a capitán.
Pero lo que más me gustó de este sistema es la posibilidad de poseer enemigos y hacerlos nuestros aliados. Así, podemos ordenar que nuestro orco aliado se amotine contra un caudillo o que mate a otro capitán. Lo mejor es que podemos intervenir en estas peleas, ayudando a nuestro ‘amigo’ a conseguir la victoria.
A la par, tenemos un sistema de progresión muy bien estructurado, mediante el que iremos mejorando nuestro rendimiento y ganando habilidades que nos servirán para hacer más llevadero nuestro paso por Mordor.
Este sistema de progresión, también se aplica a nuestras armas, que irán ganado propiedades especiales al colocarles runas (que botan los capitanes y caudillos que iremos matando). Pero también irá ganando poder cumpliendo misiones específicas, en las que deberemos demostrar nuestra pericia con la espada, las dagas y el arco y flecha.
El juego tiene una duración más que aceptable. Pasarlo me tomó casi 20 horas y eso que dejé varias misiones secundarias sin realizar. Además, para los fanáticos del coleccionismo,Shadow of Mordor está lleno de secretos e ítems por recolectar, que le dan más vida al juego.
La música del juego es muy buena, con temas que nos recordarán inevitablemente a las películas de Peter Jackson. Y los efectos de sonido me parecieron simplemente geniales, sobre todo cuando destazamos a los orcos sin piedad.
Finalmente, debo mencionar que Shadow of Mordor es un juego sumamente violento, con decapitaciones, desmembramientos y sangre por doquier. El gore de este título lo hace solo para adultos, y adultos con buen estómago.
Lo malo
A nivel gráfico, Shadow of Mordor no sorprende, con texturas algo planas y un diseño de personajes no muy bien conseguido. Esto se debe, en mi opinión, a que el juego salió también para consolas de pasada generación.
A nivel gráfico, Shadow of Mordor no sorprende, con texturas algo planas y un diseño de personajes no muy bien conseguido. Esto se debe, en mi opinión, a que el juego salió también para consolas de pasada generación.
A estas alturas del partido, con la PlayStation 4 y la Xbox One entrando a su segundo año de vida, ya me parece un abuso estar lanzando videojuegos para ambas generaciones, algo que lo único que genera es un lastre en el desarrollo tecnológico.
Eso sí, debo reconocer que no sufrí fallos técnicos. El escenario podía estar plagado de enemigos y la tasa de frames se mantuvo estable. Tampoco hay tiempos de carga extensos ni bugs o glitches groseros.
La cámara me jugó algunas malas pasadas durante el juego, sobre todo cuando las peleas se realizaban en recintos cerrados. Por momentos, la cámara se demoraba en colocarse en una posición adecuada, costándome algunos golpes y, hasta en un par de ocasiones, la vida.
Siento que faltó pulir las secciones de plataformas, con fases en las que bajar de una saliente o trepar una edificación no se hace de una manera idónea. Los chicos de Monolith Productions aún deben mejorar para conseguir los suaves movimientos de los personajes deAssassin’s Creed.
Las misiones secundarias se me hicieron repetitivas, sobre todo las que deberemos rescatar aliados de las manos de los orcos. Ni la inclusión de condicionantes (que no te detecten, matar a los enemigos de alguna manera especial, etc.) matizaron la situación.
Lo feo
Yo jugué Middle-earth: Shadow of Mordor en PlayStation 4 y, como dije líneas arriba, el juego a nivel gráfico no sorprende, pero no encontré horrores técnicos que descalifiquen la experiencia.
Yo jugué Middle-earth: Shadow of Mordor en PlayStation 4 y, como dije líneas arriba, el juego a nivel gráfico no sorprende, pero no encontré horrores técnicos que descalifiquen la experiencia.
Sin embargo, he leído reportes en Internet sobre muchos problemas en las versiones de Xbox 360 y PlayStation 3, no solo a nivel gráfico sino sobre todo a nivel técnico (bugs y glitches).
Definitivamente, mi recomendación es ir por las versiones de nueva generación.
Conclusión: Middle-earth: Shadow of Mordor es el sleeper del 2014. Es un juego que pocos tenían en el radar y que, por méritos propios, se ha impuesto sobre grandes títulos de la industria. En tiempos de secuelas, precuelas, remakes y remasterizaciones, Shadow of Mordor se presenta como una opción 100 % recomendable para quienes buscan pasar varias horas pegados al televisor. Desde ya, entre lo mejor del año que se acaba.